Había escuchado el concepto de gracia como “favor inmerecido” –esa disposición que Dios tiene para perdonar nuestras caídas; pero la gracia también es poder, es fuerza que Dios nos ha dado para que podamos vivir de una manera que le agrade. Expliquemos esto.

 

Gracia perdonadora

Lo más esencial que debes saber acerca de la gracia es que a través de ella Dios perdona nuestros pecados. Lee lo que la Biblia dice en Colosenses 2:13-1:

Ustedes estaban muertos a causa de sus pecados y porque aún no les habían quitado la naturaleza pecaminosa. Entonces Dios les dio vida con Cristo al perdonar todos nuestros pecados. Él anuló el acta con los cargos que había contra nosotros y la eliminó clavándola en la cruz.

Podemos comparar esta metáfora con el funcionamiento de una tarjeta de crédito: Cada vez que la usas se agrega un cargo a tu cuenta; para evitar conflictos legales alguien debe cancelar esa deuda. ¿Significa que al pagar se esfuman los consumos? No, significa que al ser cancelados aún siguen en un registro contable, pero la empresa que te dio la tarjeta de crédito ya no tiene autoridad para cobrártelos. De la misma manera Dios escoge cancelar nuestra cuenta y nunca más echárnosla en cara.

Pero corremos el riesgo de sólo pensar o entender la gracia, sin aplicarla en las acciones diarias contra el pecado sexual. Para mí, gracia perdonadora significa éstas prácticas:

  • No dejar de actuar porque me sienta culpable. A veces me siento invalidado para enseñar en público, realmente se nota en mi voz una pausa al hablar cuando viene un recuerdo culpable. Pero le he prometido al Señor que a pesar de que sienta culpa por algo que ya he confesado y enmendado, nunca voy a limitar mis acciones por esa mentira.
  • Hablaré más sobre la cruz de Cristo que de mi pecado. A veces insisto en hablar sobre lo que hice, pero dando poco o ningún crédito a la obra que ya se está haciendo en mi vida. Según yo así sueno “humilde”. Pero más bien, la falsa humildad de hablar de mi pecado pero no de la obra de la cruz, es arrogancia y hacerme el centro de esta historia.
  • Renuncio a describir mis actos de pecado como grandes o pequeños. El perdón de Dios no depende de la frecuencia de las recaídas o qué tan depravado o light sea el acto cometido, sino de que la cruz de Cristo fue un acto único y suficiente para perdonarme.

 

Gracia transformadora

Muchas personas ruegan por perdón después de un atracón de pornografía, pero no saben qué hacer luego. La Biblia enseña que además de confesar nuestro pecado, necesitamos pedir la poderosa gracia transformadora de Dios. Es un tema constante en la Biblia que la gracia es un poder para vivir una vida nueva:

Ahora los encomiendo a Dios y al mensaje de su gracia, mensaje que tiene poder para edificarlos y darles herencia entre todos los santificados. Hechos 20:32 NVI

Pues hemos muerto y fuimos sepultados con Cristo mediante el bautismo; y tal como Cristo fue levantado de los muertos por el poder glorioso del Padre, ahora nosotros también podemos vivir una vida nueva. Romanos 6:4 NTV

La gracia transformadora está disponible para vivir una vida nueva, pero muchos no sabemos cómo usarla. Es como estar varado en una isla desierta junto a un avión cargado de combustible, y no saber pilotarlo. Para usar esta gracia, necesitamos creerla.

¿Pero qué significa en forma aplicable creer en la gracia? Según la Biblia, creer es inseparable de obedecer. Lee Juan 10:25-28 TLA,

Jesús les respondió:

— Pero ustedes no me creen, porque no me siguen ni me obedecen. Mis seguidores me conocen, y yo también los conozco a ellos. Son como las ovejas, que reconocen la voz de su pastor, y él las conoce a ellas. Mis seguidores me obedecen, y yo les doy vida eterna; nadie me los quitará.

En el momento en el que obedeces, te identificas como oveja del Pastor. Mientras más obedeces, más crees, y más cambias. Éstas prácticas pueden ayudarte a usar la gracia como una fuerza:

  • Obedezco las Escrituras. Con un solo versículo sobre pureza sexual que empiece a obedecer día tras día, se forma una creencia en mi mente, cambia mi corazón, y eso se evidencia en cambios externos.
  • Pido a Dios gracia específica, entendida como poder específico para vencer actos específicos. Ejemplos pueden ser, “Señor necesito tu gracia para eliminar esta aplicación del teléfono”, “Señor necesito tu gracia, tu poder para tirar la libreta donde guardo números de teléfono de mis exparejas”. Por su amor hacia nosotros como hijos, Dios no va a dejar estas peticiones sin responder. “No tienen lo que desean porque no lo piden” dice Santiago 4:2.

¿Cuáles de estas prácticas puedes incluir hoy en tu batalla contra el pecado?