La entrega de cuentas es un principio que se encuentra en la Biblia en muchos pasajes. Significa en pocas palabras el hacerse vulnerable y abrir la vida a otros cristianos para que puedan ayudarte con consejo, corrección y enseñanza. El propósito de entregar cuentas es avanzar en el proceso de santificación, el proceso de ser cada vez más como Cristo. Este principio incluye una serie de prácticas para vivir en comunidad.
Hay muchas cosas que puedes aprender y aplicar acerca de este principio. También hay muchos mitos acerca de la entrega de cuentas, y muchos errores que podemos evitar para que que el principio en realidad ayude a nuestra santificación. Lee a continuación una serie de malas prácticas y buenas prácticas para incluir en tu restauración después del pecado sexual:
Mala Práctica #1: Entregar cuentas con alguien que no conoces
Es relativamente más fácil contarle a alguien en un foro en Internet o con un consejero que verás una sola vez en tu vida acerca de tus luchas, porque en realidad disminuye mucho la mortificación, la vergüenza que tu carne siente al tener que reconocer frente a un amigo o conocido que estás necesitado. Cuando reconoces ante alguien que te ama y ante quien habías intentado dar una imagen falsa de santidad, entonces experimentas la humildad.
Buena Práctica #1: Buscar encuentros cara a cara
Procura crearte un círculo con distintos compañeros de responsabilidad, y sé intencional en buscar reunirte con ellos siempre que puedas. Si fuera en extremo complejo, escoge una llamada telefónica, pero procura que sea alguien conocido. Por eso tu mentor online te anima a que busques a amigos de tu círculo cercano para entregar cuentas.
Mala Práctica #2: Esconderte en tus razonamientos
Deja la costumbre de presentar argumentos como excusas para seguir pecando. Buscar errores en la Biblia para desacreditar las instrucciones sobre pureza es un juego muy peligroso. La batalla por la pureza no es algo que ganarás “pensando”, sino más bien aplicando.
Buena Práctica #2: Hablar también con el corazón
Permite que entre en tu corazón el quebrantamiento y el dolor de querer ser como Cristo y aún no serlo. Explica cómo te ha afectado haber fallado o ser tentado y sé totalmente honesto al explicar tus motivos, no te escondas detrás de vocabulario o razonamientos. El arrepentimiento genuino es una combinación tanto de convicciones en la mente como de una tristeza profunda que proviene de Dios.
Mala Práctica #3: Pedir cuentas del acusado
No se trata de sentar frente a ti a un amigo necesitado y exigirle que te confiese cuan malo es como cristiano. Esto no es una evaluación de desempeño.
Buena Práctica #3: Dar el ejemplo y animar a otros a hacer lo mismo
Cuando te reúnas con un amigo toma la iniciativa de hablar de tu propia vida y tus avances. No es obligatorio que la otra persona corresponda haciendo lo mismo y no obligues a nadie a hacerlo. Con mostrar un ejemplo de humildad habrás hecho ya la invitación a tu amigo a unirse.
Mala Práctica #4: Crear una rutina obligatoria para tu grupo o tu célula
No hay nada más incómodo que sentar a un grupo en círculo y pedirles que entreguen cuentas. Lo más probable es que todos pasen el tiempo pensando en qué decir para impresionar a los demás. Si lo haces con una frecuencia obligatoria, la gente se sienta obligada a tener que inventarse alguna falta con tal de no quedar fuera de la entrega de cuentas.
Buena Práctica #4: Promover conversaciones y reflexiones genuinas
Usa las oportunidades de la vida real para conversar. Establece conexiones reales y profundas antes de hablar de temas como tu vida sexual y tus tentaciones.
Mala Práctica #5: Imponer multas o sanciones físicas o monetarias
Una práctica común es poner un castigo a quien haya fallado en sus metas de pureza durante un período de tiempo. A veces estos castigos son penitencias en forma de dinero. Cualquier castigo externo es un cambio conductual que no produce una transformación del corazón.
Buena Práctica #5: Comprometerte con Dios mismo y con la santidad
La meta suprema en este proceso es parecerte a Cristo en todo lo que puedas y hasta el máximo nivel posible. Busca siempre dar la gloria a Dios y no hacerlo por temor a consecuencias que otros seres humanos puedan ponerte.
Mala Práctica #6: Dar falsas esperanzas sin presentar el evangelio
Hablar dulcemente a un amigo que está siendo tentado sin exponerlo a la gravedad del pecado es hacerle daño. Necesitamos recordarnos unos a otros que el pecado es algo grave y que no estaremos cerca de Dios a menos que nos deshagamos de él.
Buena Práctica #6: Examinar la vida vida a la luz de todo el evangelio
Confronta a un amigo que está entregando cuentas de manera gentil pero firme. Presenta todo el mensaje bíblico, incluyendo la gracia de Dios. Pero también es necesario hablar de la separación de Él cuando hay pecado no confesado en nuestra vida. El evangelio tiene un efecto completo cuando es presentado de manera completa.
hablar de temas “normales” o problemas que no tengan que ver especificamente con el sexo es creo yo, un buen inicio de creación de lazos de confianza, es decir, rendir cuentas sobre otro tipo de tentaciones tambien
DEFINITIVAMENTE ESTE ES UN PROSESO QUE EN SU MARCHA TIENE MUCHOS MATICES Y RIESGOS.
ES UNA ADMINISTRACION PERMANENTE Y DELICADA PORQUE TIENE QUE VER CON UN ASPECTO MUY PRIVADO YSOBRE TODO ES ESPIRITUAL POR LO TANTO ES MUY SUCEPTILE QUE DE ENTRAR EN RENDICION DE CUENTAS HAY QUE ESTAR DEFINIDO EN EL PROPOSITO QUE PERSEGUIMOS QUE ES LA SANTIFICACION Y LA GLORIA PARA EL SEÑOR.
ESTAR VIGILANTE, PORQUE EN ESTO HAY BUENAS Y MALAS PRACTICAS.
Debemos ser sabios para entregar cuentas y sabios los que reciben nuestras penas y luchas