Auto-lesión: ¿Quiero hacerle daño a Dios?
Publicado en 11. Dec, 2008 por Libres en Cristo en Preguntas Dificiles

En Septiembre del año pasado unos amigos nuestros publicaron una sugerencia que fue una de las primeras chispas para que pudiéramos re-aprender la visión de Dios acerca de nuestra sexualidad. Esta semana ellos republicaron nuestra primera entrada acerca de la auto-lesión. Y para continuar el ciclo respondemos ahora con una reflexión generada en nuestra lectura de Sex God, el libro que ellos sugirieron como recurso la primera vez.
Sería pretencioso publicar una solución a la auto-lesión en tan solo un post, pues es un problema con múlitples causas probables y para el cual se necesita ayuda de un consejero experto. Sin embargo, poco a poco haremos lo posible por desenredar el tema.
¿Qué puede llevar a una persona a agredirse a sí misma? Puede ser que en realidad quiera agredir a alguien más… a alguien superior. Expliquemos por partes.
Primero, la Biblia dice en un sentido amplio que fuimos creados a Su imagen y semejanza. Esto significa que al vernos a nosotros mismos podemos ver al Creador; no hablamos de un cuerpo físico y limitado como el nuestro, sino de la naturaleza que Él nos ha dado. Segundo, nuestro cuerpo ya es propiedad privada legalmente suya, pues Él la compró. Tercero, la auto-lesión se relaciona algunas veces con la depresión y una pobrísima autoestima y autoimagen, y con las consecuencias del trauma. Tales sentimientos pueden conducir a culpar a Dios por la desgracia: “¿Por qué me sucedió a mí eso? ¿Por qué no me sacas ya de esta vida? ¿Por qué me diste este cuerpo que fue abusado, corrompido, deforme?”
Y es entonces, cuando no podemos dañar, golpear o insultar al Creador lo suficiente, que nos volcamos a dañar… a Su creación. Probablemente sea una forma de decir “Mira Dios, mira lo que hago con lo que consideras lo más perfecto”, o “vamos a ver si al ver Tu propiedad destruida, acudes a salvarla”. Así resultamos enfermiza y cruelmente expresando dolor, frustración extrema, deseo de ser acogidos y amados.
Parte de escapar de este sufrimiento es aprender a comunicarse y expresarse hacia Dios. Y no queremos disminuir la importancia de la solución; por ejemplo, a los salmistas les tomó una vida entera aprender a comunicar su frustración, desesperación y enojo hacia Dios, e incluso David mismo necesitó a mentores como Samuel o Natán para redirigir su vida. Oramos para que encuentres en tu vida un hombe o mujer piadoso y fuerte que pueda guiarte a aprender esta destreza de comunicación, y a amarle a Él de nuevo, y a amar Su creación (ese eres tú).

3 Comentarios
Neto
18. Dec, 2008
Es una forma nueva de ver las cosas… gran parte de mi sanidad interior sigue siendo aprender a entregarle el control de mis emociones. Alguna vez tuve problemas alimenticios (otra forma de auto-lesion) y creo que era en parte que no vivia en paz conmigo mismo, ni con mi cuerpo ni con Dios.
Leithient
20. Jan, 2009
Cuando la gente se autolesiona lo útlimo que tiene en mente es a dios. Como mucho piensan que dios les ha abandonado, pero no se debe, ni de lejos, a odiar a un ser superior o a querer agredirle a él (!). Es más, la mayoría de la gente, cuando se mira, no ve a dios. Los creyentes ven su creación, no su reflejo. Pero eso ni siquiera llega a ser aplicable al que se autolesiona por algún problema psicológico (entrar en la autolesión por motivos sexuales y mencionar a dios sería hilarante y no creo que vayan por ahí los tiros de esta entrada)…
El que se autolesiona se odia hasta tal punto que jamás consideraría la posibilidad de estar burlándose de dios y menos aún en términos de «eh, tú, mira lo que hago con tu perfección», porque es bastante improbable que llegue a ver algo de perfecto en su propio cuerpo. No saquemos las cosas de quicio, que no todo el mundo tiene a dios presente las 24 horas del día.
Vivir Libres en Cristo
21. Jan, 2009
Tu perspectiva es interesante Leithient.
Sin embargo, en este blog cuidamos de no ser definitivos con nuestras opiniones; por eso especificamos que este es un problema con múltiples facetas y que no podemos explicarlo en un espacio pequeño.
Agradecemos tus comentarios y te pedimos que consideres de nuevo no descalificar este contenido, sabiendo que nadie puede conocer TODAS las mentes de quienes padecen un problema, y por lo tanto no se pueden hacer declaraciones como “nadie tiene en mente a dios”, o “mencionar a dios en la autolesion es hilarante”. Hacer generalizaciones es un error de pensamiento que debemos evitar antes de sacar conclusiones.
Este es un problema real y ni tu ni nosotros poseemos todas las respuestas. Dejamos tu comentario visible para contribuir a la discusion, pero las críticas no son de tanta ayuda como un testimonio de victoria, o un recurso para ofrecer ayuda (un website, un libro)… Si entraste a nuestro sitio buscando ayuda, todavía sigue en pie la oferta.
Deja tu respuesta