Cuando la tentación “te ha derrotado”

Publicado en 24. Mar, 2009 por Libres en Cristo en En Pos de la Santidad, Lee con nosotros

¿Cuántas veces no hemos escuchado el término “cristiano vencido”? O mejor dicho, ¿cuántas veces nosotros mismos hemos dicho “me venció la tentación? ¿Será realmente esto cierto? Creo firmemente que estas expresiones ocultan una verdad mucho más profunda que nuestro ser interior por naturaleza se niega a reconocer: hemos sido desobedientes.

¿Qué diferencia existen entre un término y otro? Decir que “una tentación nos ha vencido”, de alguna manera trata de reducir el grado de responsabilidad que conlleva el pecado que hemos cometido. Es aún más grave de lo que creemos si tomamos en cuenta que la Biblia dice que no nos ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Dios, que no permitirá que nosotros seamos tentados más allá de lo que podemos soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podamos resistirla. (1 Cor. 10:13).

“Ser vencidos por una tentación” es negar la fidelidad de Dios y hacer a un lado la realidad que en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. (Rom. 8.37). Definitivamente, el término “derrota” ya no cabe dentro del diccionario que como cristianos y cristianas hemos de utilizar en nuestro diario vivir. Dios nos ha llevado al nivel de vida de la victoria, nos ha otorgado todas las herramientas que necesitamos para poder resistir en el tiempo de prueba, ha inyectado en nuestro interior todo lo indispensable para que podamos vivir en obediencia.

Eso es lo que el Señor espera que nosotros hagamos: Que seamos obedientes. No que andemos buscando “derrotar” una tentación, sino que utilicemos todo lo que ha depositado en nuestro corazón para que podamos vivir en la victoria que previamente ya nos ha sido otorgada.

La tentación viene a confrontar nuestra dependencia en Dios. Nos ofrece mediante engaños suplir una necesidad real por medio de un método alejado de los caminos de Dios. Es allí donde Dios anhela que recordemos lo que ha hecho en nuestras vidas, lo pongamos en práctica y podamos vivir como Él ha planeado: en libertad, en pureza, en santidad.

Nuestra vida está diseñada para vivir en victoria permanente. Hacerlo en nuestro diario vivir es una opción de obediencia.

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6 Comentarios

Israel

08. Apr, 2009

hola a todos. . . es muy cierto todo lo que es mencionado en esta reflexión. . . no es que nosotros digamos o pensemos el que fuimos derrotados por la tentación. . . sino que esto va mas alla como bien lo mencionan. . . SOMOS DESOBEDIENTES. . . . y si lo digo es por experiencia propia, yo reconozco el haber sido muy desobediente a todo lo que Dios me manda, y se que el pago a ello es muy alto, pero es justo que lo paguemos pues todo es por nuestro propio bien. . . lo que tambien pasa es que no queremos o nos hacemos que no escuchamos a Dios. . . .en fin ponemos uno y mil pretextos o excusas para despues ver que es lo que hacemos o decimos o a quien echarle la culpa. . . pero no se trata de eso, pues somos nosotros mismo quienes somos los culpables, quienes damos puerta abierta a la tentación y terminando en un pecado. . .y es asi como Dios hace algo y somos confrontados hacia el pecado, y es cuando el nos muestra si ese es el tipo de vida que queremos para siempre. . . y si, Dios lo hace porque quiere que regresemos al camino suyo, yo por mi parte lo digo por misma experiencia. . . .

Daniel

13. Apr, 2009

Bueno, la verdad que como hijo de Dios, uno debería de practicar con más frecuencia el huir, correr y resistir cuando la tentación se avecina. En mi caso muchas veces he caído en pecado por el simple hecho de tomar una mala decisión. He comprendido, aunque aun me falta mucho por aprender, que la tentación no tiene más poder del que yo le concedo cuando tomo la mala decisión de cometer pecado. Dios es el que nos da la fuerza, El siempre esta con sus brazos abiertos para rescatarnos cuando estamos enfrentando momentos difíciles en nuestros puntos vulnerables. Muchas veces caemos en la mentira del enemigo que dice: “bueno si ya lo pensaste, mejor hacelo, total si con solo pensarlo ya le fallaste a Dios”. Algunos de nosotros aun guardamos recuerdos que nos atan al lazo del pecado, y me atrevo a decir que eso incluso sirve de “chispa” para accionar la “gasolina” que hace que todo termine en una lamentable catástrofe espiritual. La tentación se convierte en pecado, sencillamente por la mala decisión que tomamos de desobedecer a Dios, me gusto mucho lo que leí al inicio del artículo: “¿Qué diferencia hay entre desobedecer a Dios y decir que una tentación nos ha vencido, de alguna manera tratamos de reducir el grado de responsabilidad que conlleva el pecado que hemos cometido”.

danny

13. Apr, 2009

me llamo mucho la atencion la frase de que lo que el Señor espera que nosotros hagamos: Que seamos obedientes. No que andemos buscando “derrotar” una tentación, sino que utilicemos todo lo que ha depositado en nuestro corazón para que podamos vivir en la victoria que previamente ya nos ha sido otorgada.
porque muchas veces los cristianos creemos que nosotros tenemos que pelear contra la tentacion y lo unico que tenemos que hacer es resistirla y huir de ella como dice la biblia resistid al diablo y el huira de nosotros o huir como lo hiso Jose con la esposa de potifar.

Adolfo

14. May, 2009

No quiero ser más desobediente. Sino quiero obedecerle, aún cuando me sienta derrotado. Aún necesito de Dios…

Juan

23. Nov, 2009

Que gran lección, siempre he pensado que las tentaciones me derrotaban pero en realidad he sido desobediente y rebelde a Dios. Es terrible y triste ver como le he dado la espalda a mi Dios con cada desición al pecado que he cometido. Le pido a Dios que me ayude a ser obediente, sin contemplar el mal, solo obedecerle.

emmanuel

03. May, 2010

sin dudar alguna le desobedecemos y Dios es bien misericordioso y es lamentable ver como le doy la espalda pero eso va a cambiar mucho por q lo amo mucho

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