Quienes Somos

Somos un ministerio para ayudar a los cristianos, hombres y mujeres, a escapar del pecado sexual para siempre, a través de nuestros testimonios de libertad y nuestra capacitación, de tal manera que puedan hallar libertad permanente y una relación personal con Dios.

Visita el enlace para más información >> ¿Por qué existimos?

¿Necesitas Ayuda para ser Libre del Pecado Sexual?

Libres en Cristo cuenta con diferentes programas específicos de ayuda.
Visita nuestros programas de ayuda:

Kevin: Mi identidad se basa en ser hijo de Dios

Inicio/Testimonios para Animarte/Kevin: Mi identidad se basa en ser hijo de Dios

Kevin: Mi identidad se basa en ser hijo de Dios

Al inicio del año, muchas cosas en mí se encontraban distorsionadas,  una de ellas fue mi identidad. Escuchaba muchas voces que generaban duda del diseño original de Dios para mi vida. Había mucho temor, inseguridad y vergüenza debido a mi pasado que fue manchado por el pecado sexual.

Conocí a Libres en Cristo a través de mi amigo César Rivas quién testificó en nuestra congregación sobre el gran cambio de su vida a raíz de conocer a este ministerio. Sentí la curiosidad de ver qué tan cierto era esa “libertad” que tanto anhelaba por mucho tiempo, decidí ser sincero con Dios primero sobre mi necesidad y luego confesar mi problema y desorden en mi vida emocional, y sexual.

Después de contarle mi historia a César, sé que Dios lo movió a pagarme el curso de Visión Clara.

No puedo explicar y describir la gran fidelidad de Dios a través del curso de 60 días. Cada lección era una bomba; desnudaban mi mente, alma y corazón y despertaban más el deseo de buscar más a Cristo y refugiarme en su cruz, en su perdón, y creer en su palabra y ya no creer en las mentiras que me dejó la pornografía y las relaciones sexuales pre-matrimoniales.

Me conformaba con tan poca cosa y jamás me di cuenta del gran placer, el gozo eterno y la felicidad que Dios me ofrecía y que logré experimentar durante el curso de 60 días.

Pude ver a un Padre que siempre me esperó con brazos abiertos, esperando mi llegada. Yo pensaba que ese padre venía a castigarme, a condenarme; ya no tenía dónde ir, tenía miedo, me sentía sólo, sin esperanza y por sorpresa lo único que pude experimentar de ese Padre Celestial, fueron sus brazos de amor.  Pude comprender que Él estaba conmigo durante el curso y aunque yo pensaba que nunca iba a poder cumplir con los principios de corte radical, confesión y ser totalmente transparente sobre mi vida íntima y espiritual; pero ya no lucho con mis fuerzas ahora lucho con las fuerzas de Dios.

Siento mucha felicidad al saber que termino este año 2016 con una convicción en mi corazón creyendo que Dios comenzó la buena obra en mí, y la está perfeccionando cada día.

No se puede comparar con nada de este mundo la libertad que Dios me dio. Mi vida cambió, mi forma de pensar ha cambiado; ahora entiendo que mi fuente vital para seguir de pie es vivir en comunión con mis hermanos, familia y amigos en la fe y tener una comunión fuerte con mi Padre Eterno.

Ya no soy aquél de hace dos años, eso jamás fue mi identidad. Mi identidad se basa en saber que soy hijo de Dios; vivo una vida apartada para Él, lejos del pecado.


Kevin Martínez, Libres en Cristo El Salvador

2017-01-11T09:36:43+00:00 31 Diciembre, 2016|Categorías: Testimonios para Animarte|Temas: |0 Comentarios

Acerca del Autor:

Deja tu Comentario

¿Necesitas Ayuda para ser libre del pecado sexual?
Inscríbete hoy en nuestro programa de consejería en línea.
Empieza haciendo clic aquí