Mi historia y la historia de un barbero, parte 1/4

Mi historia y la historia de un barbero, parte 1/4

Publicado en 06. Feb, 2010 por Libres en Cristo en Nuestros mentores escriben

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Mientras yo disfrutaba de una victoria en mi vida, había sido obediente a la voz de Dios, a su palabra, venciendo la tentación del pecado de adulterio, gozoso de validar una vez más mi restauración matrimonial, pase a recortarme el cabello y encontré esta historia.

Al entrar a la barbería encontré a Don Aníbal* un hombre maduro casado y cristiano a quien conozco desde hace muchos años, que gusta mucho de cuidar su apariencia personal mostrando en todo momento una imagen limpia, atractiva y jovial acorde con su edad. Como era de costumbre intente hacerle algunos comentarios en broma respecto a su pasión por mantenerse joven y atractivo.

Pero fue una enorme sorpresa que en lugar de recibir su sonrisa por el elogio bromista en reciprocidad como era la costumbre, su reacción fue salirse de la barbería y colocarse recargado en una de las columnas del pasillo exterior, a manera de evitar la conversación con mi persona. Pregunte a su compañero a quien también tengo la misma cantidad de años de conocerle acerca de su reacción y me contesto que Don Aníbal tenía un “gran problema”. Note que su rostro reflejaba cierto temor al estar parado en el pasillo con la mirada perdida.

Al indagar más de lo que le sucedía, me enteré del tremendo problema; y es que había embarazado una mujer casada, la cual le exigía se hiciera cargo de la situación. Luego me comentaron su filosofía de vida acerca del adulterio lo cual me llamó poderosamente la atención. En resumen, Don Aníbal tenía el hábito de tener relaciones sexuales con mujeres casadas, ya que según él creía eran un buen negocio. Según decía, las mujeres casadas no exigen regalos porque no los pueden llevar a casa, no llaman a horas fuera de lo acordado por que ellas también tienen que aparentar ante sus esposos e hijos según sea el caso, y sobre todo, están siempre dispuestas y sin pedir nada a cambio para tener sexo.

En ese momento pensé en los hombres que juegan con esta forma de adulterio. Pero también pensé que sería un error caracterizar a los hombres o a las mujeres en los roles de lobos feroces, y a otros de víctimas inocentes. Estoy consciente de que tanto los hombres como las mujeres casadas se disponen a jugar a este adulterio sin compromisos. Hay mujeres casadas que también prefieren el adulterio con otro hombre casado, citando excusas como “son los que menos demandan de una”, “no pueden reclamarte nada pues también le están fallando a su esposa”, etc.

Y es que en este juego tan terrible, Don Aníbal creía estar ganando, pero no se imagino que las consecuencias de su pecado afectarían de una forma tan trágica la vida de muchas personas. Estoy seguro que después de este golpe tan repentino, él no era el mismo…

* nombre ficticio, aunque el caso es real.

Continuará…

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2 Comentarios

Edu

06. Feb, 2010

Que historia tan buena. l.e dare seguimiento.
Este sabado esta de pelicula con estas reflexiones.

Es cierto. Aunque uno no las acepte y algunos digan que las consecuencias no te alcanzara y puedes seguir en pecado sexual, .. lo cierto es que Dios no nos lo dice por que es aguafiestas sino porque nos ama,
el nos creo y somos del el. lo creamos, no lo creamos, independientemente de lo que creamos.
Y aun sabiendo esto nos da cada dia una nueva oportunidad. Nueva cada mañana.

Esperando el siguiente..

reflexiono y digo que yo he podido ser este hombre,solamente que las circunstancias ocurrieron en otro pais al mio,creo en que Dios me sustento para que me casara con una mujer comprometida con multiples maridos,que deseaba de ser pecadora y hallar en mi la persona que la salvara de este horrible calvario del adulterio,yo me encomende a Dios ante un amigo cristiano y jesus no me fallo,el me prometio que estuvieramos unidos los hermanos de la fè,yo confie en el señor aun a sabienda que era una mujer inconversa,que solamente queria salir de sus fructiuaciones con un hombre,no importandole que acabaria siendo infiel,a esto.quiero pedir por ella,que mi Dios jehova de los ejercitos la tenga en su gloria,que perdone sus pecados juntos con los mios,que tambien fueros requeridos por mi padre.amennnnnnnn

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