¿Es necesario que le confiese mi pecado a mi esposa?
Publicado en 24. Jul, 2010 por Libres en Cristo en Nuestros mentores escriben, Preguntas Dificiles

El asunto de la confesión a la esposa y de la confesión a algún hermano en la fe, es de las cuestiones más difíciles de todo el curso de 60 días para la mayoría de hombres, y a la vez una de los obstáculos más serios para llegar a tener libertad plena en Cristo. La palabra de Dios dice claramente:
“El que encubre sus pecado no prosperará, mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”. Prov. 28.13
En el ambiente cristiano evangélico, por oposición a la práctica de confesión auricular de la Iglesia Católica Romana (la práctica de confesar verbalmente a un sacerdote) siempre se ha desechado la confesión afirmando que solo a Dios debe confesarse el pecado, basándose en el Salmo 32:5 “Confesaré mis transgresiones a Jehová”.
Sin embargo, al analizar este asunto, debemos ser serios en todo lo que implica la confesión bíblica. Cuando confesamos nuestros pecados al Señor no le estamos contando nada que Él no conozca, ¿verdad? Él nos vio cometer la transgresión. Lo que hacemos al confesar es reconocer nuestra responsabilidad y nuestra culpa y suplicar perdón para recibirlo por la fe en el sacrificio de Cristo.
El asunto es que cuando hemos pecado de inmoralidad, hemos pecado contra nuestra esposa y a ella sí hay que notificarle y pedirle perdón. La confesión es algo terrible: yo recuerdo cuánto me costó decirle a mi esposa lo que había hecho, y aún me da ese escalofrío en la espalda, pero eventualmente el Señor recompensa esa humillación si aceptamos todas las consecuencias de nuestros pecados y confiamos en Su gracia.
La esposa también está siendo probada por Dios con todo esto, y ella puede que no pase esta prueba en victoria, pero si es creyente de verdad, el Señor le dará el auxilio oportuno y necesario. En cuanto a la confesión a alguien a quien podamos ver a los ojos y al que le pidamos que nos pida cuentas de vez en cuando, esto es un acto de humildad que comprueba que nuestro arrepentimiento es genuino. En mi caso, yo me había prometido a mí mismo, irme a la tumba con mis secretos. Pero el Señor eventualmente me capacitó y me mostró la urgencia de cumplir con sus instrucciones para poder perseverar en la libertad.
Los casos que hasta el momento conozco que han obviado esto de la confesión, eventualmente tropiezan de nuevo. Debemos enfatizar a los estudiante la necesidad de vivir honestamente delante del Señor para poder servirle con una conciencia limpia, de lo contrario nuestra ofrenda no es aceptada en el altar del Señor.
Espero que mi comentario te sea de alguna ayuda, y si necesitas que uno de nuestros mentores te ayude en un proceso para dejar el pecado sexual, contáctanos llenándo tus datos aquí, de manera confidencial.
Lee otros artículos similares:

5 Comentarios
Carlos
26. Jul, 2010
En el caso de la esposa debe evaluarse con algún consejero antes de hacerse Hay cosas que la esposa no debería de saber ya que arruinarían el matrimonio de inmediato, por je. ser de causante de divorcio. Si el hombre, o aun la mujer, ya confesaron a un pastor o consejero entonces ella no necesita saberlo. Me parece muy irresponsable decir que siempre debe confesársele a la esposa. No mis hermanos, hay muchos casos que no y a la vez no se viola ningún principio bíblico y efectivamente se puede vivir en libertad en Cristo. Cada caso debe de evaluarse. Por incentivar a la confesión como están haciendo ahorita se pueden catapultar los divorcios.
EDUARDO
02. Aug, 2010
De acuerdo con Carlos , hay que evaluar muy bien esto no creo sabio confesar algo que desencadene un divorcio o que la persona desconfie de la otra el resto de su vida. cuidado con dar este tipo de consejos al estilo de receta de cocina, no todos somos iguales y conozco esposas o esposos que serian incapaces de poder seguir adelante con su matrimonio al enterarse de algo asi.
Libres en Cristo
02. Aug, 2010
Gracias a nuestros lectores por hacer notar esto.
(1) Nunca damos recetas de cocina. Cada autor ha vivido en carne propia lo que escribe, y de nuestros mentores casados que han estado en adulterio, ninguno se ha divorciado. Han sido momentos extremadamente difíciles de restauración, pero han sido bendición. Si usted conoce a matrimonios que no serían capaces de seguir adelante, nosotros somos los que hemos probado que se puede lograr. Nosotros estamos para ayudar a esos cónyuges que usted conoce, envíeles nuestros enlaces, y nosotros ayudaremos. Nosotros éramos aquellos de los cuales otros pensaban que no podríamos seguir adelante después del pecado.
.
(2) Sus comentarios se basan en evitar emociones humanas, en la desconfianza, el miedo al divorcio, o enfrentar consecuencias. Autorizar a un hombre a usar su temor para validar no confesar un pecado, no tiene un fundamento bíblico. La desconfianza no viene del Espíritu Santo, ni tampoco el miedo. Cada quien decide en quien creer, si en sus emociones, o en un Espíritu de Poder, de Amor y Dominio Propio.
.
(3) Siendo muy reales, en la mayoría de casos, una esposa ya sabe el pecado de su esposo. Las mujeres tienen una habilidad de percepción espiritual y relacional que los hombres subestimamos. La respuesta típica después de una confesión es “siempre lo supe”. Y entonces tiene sentido por que el cónyuge también cambió la forma en la que originalmente trataba a su pareja, y se volvió áspera o resentida.
.
(4) La confesión a un cónyuge ha traído bendición. En muchos casos, ella se ha acercado a su esposo para confesarle que también tiene secretos guardados. Guardar secretos muchas veces ha motivado un adulterio en venganza por parte del otro cónyuge, o caer en otro hábito destructivo. Y es en la confesión, hermanos, cuando el matrimonio empieza a tener una unidad nunca antes vista. Es en el perdón donde el miedo al divorcio pierde el sentido, donde Dios se ha manifestado. Es por eso que ahora contamos con matrimonios que ministran libertad juntos.
.
(5) La libertad no se puede fundamentar en secretos, y no es parcial ni tiene compartimentos. La libertad se vive en apertura abundante. Guardar secretos, nunca, nunca ha probado traer bendición, sino por el contrario, en crear una paranoia constante.
.
(5) Enfrentar consecuencias es el carácter de Cristo. Evitarlas por miedo nunca traerá bendición, y especialmente los hombres que han decidido enfrentar sus consecuencias, han podido dejar el adulterio por que se han convertido en líderes de su matrimonio. La santidad trae consigo otras bendiciones, como autoridad y poder espiritual.
.
Respondemos no por el orgullo de querer tener la razón, sino por que desde que nacimos como ministerio, supimos que haríamos la diferencia al no escribir consejos al estilo libro de texto, sino en el testimonio de lo que Dios hizo con nosotros. Si algún lector ha aconsejado a una pareja satisfactoriamente indicándole que guarde secretos mutuamente, y ha visto fruto abundante después de ello, nos gustaría que nos lo comentara.
.
Bendiciones.
Uriel
07. Aug, 2010
buen artículo, ya confese mi pecado y creo que lo que me ha faltado es rendir cuentas eventualmente…
Karla
18. Aug, 2010
Yo estoy de acuerdo con que se debe confesar a la esposa, yo he vivido en carne propia lo que es ser engañada y tengan por seguro que hubiese preferido mil veces haberme enterado por su propia boca, que por otras personas o por sus actos. Recuerden que la verdad siempre sale a luz y es mejor enfrentar cuanto antes las consecuencias de nuestros pecados en general. No crean que uno dice bueno me engaño continuemos, para nada, es un proceso super lento y dificil; pero considero que al sincerarse del pecado que se esta cometiendo, es una muestra de que se esta arrepentido de verdad.
Deja tu respuesta