Traté de ser una estrella Porno

Publicado en 19. Jan, 2012 por en Desde otros ministerios

Recuerdo cuando tenia seis años y me cuestionaba en la tienda de videos mientras mi papá buscaba en la sección de adultos. El trataba de esconder el video que había escogido, pero yo siempre podía darle un vistazo.

O cuando tenia siente años mientras iniciaba mi cacería por la búsqueda de los regalos de navidad que estaban escondidos. En lugar de regalos, la caja debajo de la cama de mis papas estaba llena de revistas sucias, revistas que hacían lucir a Playboy y Hustlerbastante ligeras.

Recuerdo cuando en mi familia tuvimos internet por primera vez, mi papá no era muy listo para borrar el historial. Nunca aprendió como hacerlo.

Así que allí estaba yo, de 10 años con más imágenes sexuales en mi cabeza de las que tendrían que haber. Tenía curiosidad e intriga. Sabía que estas cosas estaban fuera de mis límites, pero quería explorar. Las imágenes parecían tan malas, pero tal vez yo sentía eso porque era una niña. Tal vez eran parte de ser adulto.

Soy por naturaleza, una lectora y aprendiz. Si mis intereses elegían un tema, no dejaba de investigar hasta que me convirtiera en una mini-experta. Soy hija única, con padres muy distantes. Puedo decir tristemente que en muchas formas yo me eduque sola y el sexo no fue la excepción.

Después que descubrí las cosas que mi papá veía en internet, empecé a investigar en internet mucho más, estaba sorprendida de la vasta cantidad de información disponible, estaba sola sin supervisión durante la mayor parte de mi tiempo libre y empecé a enseñarme sobre el sexo. Usando el internet. Sin ninguna guía sabia de parte de mis padres. Que excelente combinación ¿verdad?

A la edad de 12 años, pasaba incontables horas leyendo sobre erotismo, buscando en foros de preguntas frecuentes sobre el sexo y básicamente aprendiendo todo lo que podía de él. Me mantenía un poco al margen de las imágenes porque la lectura me emocionaba más. Desarrolle una perspectiva muy deforme sobre la sexualidad, pensando era todo lo que los hombres buscaban y no ofrecérselos de inmediato sería una mala idea. El sexo parecía el pináculo de una relación, así que ¿porqué no saltar hasta ese punto? En las cosas que leía las emociones siempre parecían algo natural del sexo, así que si tenia sexo seguramente me iba sentir emocionalmente llena ¿no es cierto?

A los 13 años un muchacho mucho más grande que yo, empezó a ponerme atención, me dijo que me amaba, así que me di a él de inmediato. Lo que me sorprendió más tarde fue la falta de emoción que sentí.  ¿Qué estaba haciendo mal? ¿por qué no sentí nada? ¿Porqué esto no era como las historias que había leído? La conclusión a la que llegue fue, finge hasta que lo logres. Tal vez si fingía que había sido increíble, que era una experiencia que alteraba la vida, si fingía  que lo necesitaba todo el tiempo, entonces tal vez los sentimientos de satisfacción llegarían.

Estos nunca llegaron.

Mi segunda pareja tenía un hábito muy activo de la pornografía, y aunque me molestaba que el tuviera otras formas de llenar sus necesidades aparte de mi, yo pretendía estar bien al respecto. Así que empecé a ver las cosas que él me decía que viera, así tenia una idea mucho más clara en mi mente de cómo se suponía que el sexo debía ser. Mi meta era convertirme como las estrellas porno, tal vez me iba a sentir bien si podía hacer sentir a mi pareja bien por que las estrellas porno parecían poder lograrlo.

Unos años después encontré a Jesús y decidí que quería que mi vida fuera diferente. Me di cuenta que Dios tenia un propósito para el sexo y que estaba diseñado para ser experimentado dentro de los limites de un compromiso de por vida (el matrimonio).

Me casé y aun así traté de actuar como una estrella porno, tenía la misma mentalidad sobre el sexo y seguía sin sentir nada.

Tengo cuatro años de casada y mi esposo y yo hemos sido capaces de conectarnos emocionalmente, teniendo relaciones que honran a Dios, por primera vez hace un par de meses. Dios rompió mi pared de todos los malos conceptos sobre el sexo. Y se siente genial.

Elegí escribir esto bajo el título de pornografía porque sentía que mis malos conceptos, estaban formados en lo que vi y leí en la pornografía, mezclado con mis interacciones con otras personas que eran adictas a la pornografía. Realmente dañó mi corazón y mi mente, y estoy extremadamente feliz de decir que estoy trabajando en el daño del pasado y estoy descubriendo como remplazar los malos conceptos con la verdad de Dios. Estoy siendo libre.

Mujeres, por favor protejan a sus hijos de estar en contacto con la pornografía, si tu o tu pareja lucha con esto por favor ten aun mucho más cuidado para que nos hijos no vea este material, las mentes jóvenes no están preparadas para lidiar con este tipo de información.

Si necesitas ayuda sobre este tema, accede a este link.

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5 Comentarios

Lorenzo

19. Jan, 2012

Interesante artículo especialmente de una mujer, porque normalmente somos los hombres siempre los culpable y somos los insensibles que metemos la pornografía a nuestra casa.

Qué dicha saber que somos todos los humanos los que podemos fallar y no solo los hombres porque siempre la sociedad nos echa la culpa de los divorcios.

Gracias.

Edu(mentor)

21. Jan, 2012

Me dejo la inquietud porque también puedo contar algo similar… del punto de vista hijo varón con padre adicto.

zaitdamian

02. Feb, 2012

que bien que lo hayas superado pues eso es un poco trizte vivir encerrado en algo que solo fue creado para encerrar alas personas para que consuman mas de ese producto.

lo lamento si mi comentario es confuso fue lo primero que se me vino ala mente.

Libres en Cristo

03. Feb, 2012

Si, tu comentario está confuso, zaitdamian. Quizás quieras ponerle un poco más de tiempo a ordenar tus ideas.

Lucio Robles

06. Feb, 2012

Tremendo, esto me hace identificar a mi mismo… inclusive pienso escribir un articulo sobre esto pero hablando de mi pasado.. Tremendo es.. Dios va obrando.. amen.

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