Los cuatro pilares de la intimidad sexual, parte 2
Publicado en 21. Oct, 2010 por Libres en Cristo en Desde otros ministerios
Las personas utilizan indiscriminadamente la palabra “intimidad” como un eufemismo sugiriendo con ello que se refieren al sexo, pero que es algo que va más allá de la experiencia misma del acto sexual. Es decir, se refiere al hecho de conocer a la persona con la que te estás relacionando a medida que crecen y cambian juntos. Tu compromiso de llevar una vida con intimidad, te permite aprender confiadamente como construir relaciones más profundas.
Entender cuales son los “Cuatro pilares de la Intimidad” puede ayudarte a conceptualizar qué significa estar en una verdadera intimidad.
Pilar No. 3: Responsabilidad con discernimiento
La responsabilidad dentro de la intimidad requiere discernimiento, lo que significa ser asertivo, hablando para tí mismo, significa asumir la responsabilidad por tus acciones, y decir la verdad, aunque puede ser difícil para tu pareja escucharla. Para evitar el conflicto, la mayoría de adictos al sexo terminan complaciendo a sus parejas, es decir se adaptan a lo que sus parejas quieren. Entonces “actuan” sus sentimientos no expresados de una forma sexual como alternativa para poder tener una sensación de poder y control.
La decisión de evitar el conflicto se vuelve más fácil que resolver los conflictos interpersonales. En el proceso de recuperación, te vuelves firme conforme vas enfrentando el conflicto. En concreto, disciernes la diferencia entre decir cosas malas y que hacen daño, y decir la verdad acerca de tus preferencias. Un viejo adagio reza que los adictos prefieren pedir perdón que permiso. Pero considera esto: En una relación saludable, las personas no evitan los conflictos. Se muestran responsables al ser directos y asertivos respecto a lo que desean y necesitan. Eligen ser responsables por sus sentimientos y su destino.
Como adicto en recuperación, podrías usar otro adagio que dice: quédate en tu lado de la calle. Ello requiere tomar la responsabilidad del papel que juegas en tus interacciones de una forma saludable en el camino por alcanzar tus metas.
Pilar No. 4: La empatía con emoción
La empatía es la capacidad de reconocer, sentir o experimentar los pensamientos y estados de ánimo de otra persona. Leer los pensamientos de tu pareja y sus estados de ánimo con precisión, es fundamental para construir la intimidad. Los adictos al sexo con frecuencia encuentran difícil poder tener empatía con los sentimientos de su pareja. No escuchan con precisión, y se ponen a la defensiva cuando sus parejas expresan que se sienten heridos, enojados o molestos. ¿Por qué? Porque pueden sentir vergüenza frente al dolor de otros y hacer suposiciones equivocadas acerca de ellos mismos y de la otra persona. Así que durante la recuperación, tu desafío es escuchar cuidadosamente enfocándote en lo que tu pareja dice acerca de sus sentimientos, sin defenderte o juzgarla.
Existen dos tipos de empatía: la empatía emocional y la empatía cognitiva. La empatía emocional implica una sensación corporal de nuestro corazón o nuestro coraje en relación a otro. Podemos percibir las experiencias de los demás como si las hubiésemos vivido nosotros mismos. Por ejemplo, si vemos que alguien se golpea el dedo gordo del pié, hacemos una mueca de dolor. Si nuestra pareja disfruta de su helado favorito, nos deleitamos en su alegría. Si nuestros hijos lloran porque pelearon con sus amigos, nos sentimos tristes junto con ellos.
El segundo tipo de empatía, la empatía cognitiva, surge de cómo creemos que se supone que reaccionemos. La empatía cognitiva no se basa en una sensación corporal. Más bien, es una idea que surge de lo que sabemos que es socialmente educado, amable y atento. Por ejemplo, si vas a una cita con tu dentista y te enteras que la abuela de él murió una semana antes, al verle le dirías algo parecido a esto: “Lamento mucho la muerte de su abuela”
“Le expresas eso, porque realmente le tienes aprecio a tu dentista y te imaginas su dolor. Por lo tanto, le ofreces tus condolencias a pesar de que tu mismo no te sientas triste.”


5 Comentarios
rafael
28. Oct, 2010
en mi caso muy personal no se enfrentar el conflicto de pareja me dana mucho de hecho tengo miedo o terror de volver a relacionarme en pareja no se como tratar con los problemas de pareja.
ime
07. Nov, 2010
¿cómo es que actuan sus sentimientos no expresados de una forma sexual para tener control? Podrìan aclararme eso para no caer yo en ese error por favor? Mil gracias y bendiciones
Libres en Cristo
09. Nov, 2010
Nos referimos a la manera en la que buscamos torcidamente manejar cualquier emoción con placer sexual. Al estar deprimidos, buscamos en un orgasmo algo que nos anime; si estamos en extremo alterados y llenos de energía, buscamos un orgasmo para encontrar paz. De la misma manera, procuramos manejar el enojo, la necesidad de afecto, el temor, la vergüenza, y cualquier otra emoción, con placer sexual.
Aprendemos a manejar nuestras emociones sin tener que acudir al placer sexual. La necesidad de intimidad y empatía, la podemos buscar en un amigo o en un consejero que esté dispuesto a tomar un café para escucharnos. El cansancio, lo manejamos con alguna actividad que nos reponga (como hacer ejercicio), con horas de sueño. El temor, puede manejarse evaluando en qué área de nuestra vida se ha dañado nuestra confianza en un Dios bueno, que tiene todo bajo control.
A eso nos referimos, a las maneras legítimas de manejar las emociones.
Raul
09. May, 2011
Usan tanto la palabra pareja, que me esta parejera. Dios en su palabra cuando la usa se refiere a animales o cosas. El enemigo quiere borrar la imagen de DIOS en nosotros esta expresion solo ayuda a sus propositos malsanos. Usemos companeros, esposos. matrimonios, novios. Ademas es mecanismo de la agenda gayola, para no hacer diferencia entre sexo.
Libres en Cristo
10. May, 2011
@Raul, tu comentario es muy acertado y estamos de acuerdo. ‘Pareja’ se presta para interpretarla como una falta de compromiso con el matrimonio. Tendremos mejor cuidado en el futuro.
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