La santidad con la que vivo, será un beneficio para mis generaciones

Publicado en 14. Jan, 2010 por en Nuestros mentores escriben

bendicion generaciones

¿Te has preguntado que clase de impacto produce tu vida en las demás personas?

Tu estilo de vida, ¿produce en tus familiares, sed de buscar a Dios?

¿Produce el deseo de acercarse y conocer más al Dios vivo? O bien,

¿Puede tu vida estar causando un daño irreparable en la vida de los que te rodean?

Probablemente, no has notado que tu vida fue dañada por la decisión que tomaron tus padres; al decidir alejarse de una vida en santidad. Probablemente, no has notado que estás sumergido en el mismo patrón que tus antepasados, cometiendo los mismos errores y cayendo en el mismo pecado que cayeron tus padres, encaminándote directamente a dañar la vida de tu generación.

“Por la transgresión de un sólo hombre murieron todos.” Romanos 5:15

Este versículo relata como el pecado de Adán afecto a todas sus generaciones, incluso, el impacto de su pecado nos afecta actualmente. Este versículo debería ser una palabra que produzca un alto en nuestra vida. Un alto a permitir la inmoralidad en nuestro hogar; a complacer los deseos de la carne; a ser negligentes en nuestro trabajo; a herir con nuestras palabras, etc. Este versículo significa un reto para hacer una pausa y pensar en las personas que van en pos de nuestro ejemplo.

“Nuestras decisiones afectan a los demás. Y en gran medida, el mundo perdido establece su visión de Dios por las vidas de quienes profesan conocerlo”. La mediocridad con la que vive el cristiano hoy en día es un indicio del porqué el mundo no desea conocer al Dios verdadero.

Ten cuidado de obedecer a todos estos mandamientos que yo te he dado, para que siempre te vaya bien, lo mismo que a tu descendencia. Deuteronomio12:28

Muchas veces ignoramos que nuestro ejemplo es determinante para el futuro de nuestra familia. La decisión de vivir en santidad, o de ceder ante deseos carnales, moldeará el corazón y el carácter de la siguiente generación.

¿Qué pasa si estoy siguiendo patrones que viví de niño? ¿Qué pasa si estoy viviendo en pecado al igual que vivieron mis padres? ¿Cómo puedo romper ese ciclo para no afectar a mi generación? La Biblia nos enseña:

La persona que peque morirá. Sepan que todas las vidas me pertenecen, tanto la del padre como la del hijo. En cuanto a su padre, que fue un opresor, que robó a su prójimo y que hizo lo malo en medio de su pueblo, ¡morirá por su propio pecado! Pero ustedes preguntan: “¿Por qué no carga el hijo con las culpas de su padre?” ¡Porque el hijo era justo y recto, pues obedeció a mis decretos y los puso en práctica! ¡Tal hijo merece vivir! Todo el que peque, merece la muerte, pero ningún hijo cargará con la culpa de su padre, ni ningún padre con la del hijo: al justo se le pagará con justicia y al malvado se le pagará con maldad. Ezequiel 18: 4, 18-20

¡Este pasaje es liberador! La decisión de pecar o de vivir en santidad depende únicamente de nosotros mismos. La decisión es personal. El enemigo es experto en repetir patrones destructivos a través de generaciones. Dios, por el contrario, es experto en convertir la maldición por bendición; nos da la oportunidad de romper ese ciclo y empezar con una generación que viva en santidad por décadas. Queda en nosotros entonces convertir nuestra generación en una generación dedicada a Dios.

Por último, la obra de Jesús en la cruz es la que nos puede ayudar a romper el ciclo destructivo que arrastramos de generación en generación.

De la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. Romanos 5:18b

Estábamos condenados a muerte debido al pecado de Adán, nuestra vida y nuestra descendencia estaba condenada a vivir bajo maldición hasta que el sacrificio de Jesús se llevó a cabo. El murió para romper esa maldición y con ello darnos la oportunidad de escoger entre la vida y la muerte; entre seguir bajo maldición o escoger la bendición. ¿Qué estás dispuesto a hacer? Es nuestro momento de escoger: ¿Amar el pecado de tal manera que no estemos dispuestos a renunciar a él por el bien de nuestra descendencia? ¿Será más importante complacer mi carne que el bienestar de mi generación?

Dejo en tu corazón la esperanza que Dios trae a nuestras vidas de convertir la maldición por bendición al decidir dedicar nuestra vida para honrar a Dios en todo momento. Tu vida puede ser diferente, tu familia puede ser diferente, tu relación de noviazgo, tu matrimonio, tus hijos, tus nietos… ¡Todo puede ser diferente! Si tan sólo decidimos vivir en santidad.

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7 Comentarios

Eduardo

14. Jan, 2010

Exelente post, seamos raices de bendicion para las generaciones venideras. esto es todo un reto para cada hombre y mujer, tratare de esforzarme cada dia por verlo con mis ojos.

Alan

22. Jan, 2010

Lo único que nuestro país, nuestra iglesia, nuestra familia necesita, es nuestra santidad.

JESSICA

25. Jan, 2010

QUE BENDICON !!! ESTA VERDAD LO NECESITA TODOS NOSOTRO PARA QUE NUESTRA GENERACION SEA DE DE GRAN Y PODEROSA BENDICION .

Ester

26. Jan, 2010

Nosotros somos los que hacemos la diferencia en nuestro entorno…TODO depende de nuestra forma de pensar y nuestro actuar diario.

Ánimo para todos aquellos que desean la SANTIDAD, si se puede vivir en SANTIDAD. Con DIOS todo es posible.

Uriel

04. Feb, 2010

Mensaje de mucha bendición, me ayudo mucho a entender que de mi depende el futuro de mi generación =) Gracias.

ER

05. Feb, 2010

Que gran responsabilidad tenemos en nuestras vidas. toda una generacion!.
De verdad vale la pena vivir en santidad,
por nuestros futuros hijos que seran los habitantes de este pais, y por nosotros mismos.
y lo mas importante, por el amor a Dios!

Nestor

06. Feb, 2012

:)

muy apegado a la visión del Ministerio, un Hombre, un Corazón, una Generación. Sin duda, cuando Dios nos hace nuevas criaturas, la transformación tambien afectara a nuestra generación!

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