Durmiendo con el enemigo

Publicado en 09. Mar, 2010 por en Nuestros mentores escriben

durmiendo con el enemigo

Cuando estaba a la mitad de mi curso de Libertad Pura, le confesé a mi esposa mi problema con la impureza sexual, y me di cuenta de muchas cosas entre ellas lo que la Biblia dice:

Quien halla esposa halla la felicidad: muestras de su favor le ha dado el Señor. Proverbios 18:22 NVI

Mi esposa me demostró amor, aceptación y perdón. Confieso que fue difícil tomar la decisión de contárselo, y aunque ella no se convirtió en mi compañero de responsabilidad, comenzó a tratar de ayudar; pero de ese día en adelante algo cambio, cada vez que salíamos y se acercaba una mujer atractiva o un anuncio con la imagen de una mujer, sentía que ella me estaba “espiando”, que mi esposa me veía, quería saber si desviaba la mirada, hacia donde lo hacia, cuanto tiempo, etc.

Cuando iba al cuarto de estudio a navegar por Internet, llegaba por momentos y me preguntaba que estaba haciendo, o que pensaba hacer más tarde en la computadora. Allí, en ese punto mi orgullo comenzó a manifestarse de una forma brutal, comencé a pensar:

¿Por qué no puede confiar en mi?, Yo confié voluntariamente en ella al confesarle mi problema, ¿Cree que no estoy manteniéndome en pureza?, ¿Si soy el líder de esta familia, por que me esta vigiland?

Creía que mi esposa solo estaba esperando a que fallara, sentía que ella era mi enemigo, pero el Señor me recordó las palabras de Pablo:

No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra. Gálatas 6:7 NVI

Sembré mentiras al hundirme en la inmoralidad sexual, me merecía la desconfianza de mi esposa, aunque Dios me mostró que mi esposa no estaba “espiándome”, sino que estaba tratando de cuidarme. Ese es el favor que el Señor me dio, una esposa que se interesa en mí.

Luego, Dios el Señor dijo: “No es bueno que el hombre esté solo. Le voy a hacer alguien que sea una ayuda adecuada para él.” Génesis 2:18 DHH

Entonces me di cuenta, de que no estaba durmiendo con el enemigo.

Tags: , , , ,

4 Comentarios

Sara

10. Mar, 2010

Wow, este es un gran articulo, y solo Dios puede dar el valor y las fuerzas para confesar un pecado oculto en nuestras vidas.
Como esposas temerosas a Dios no debemos juzgar a nuestros esposos al contrario recordar que somos su ayuda idónea y quien mejor que nosotras para ayudarlos a salir de la esclavitud.

Miguel Ramirez

30. Mar, 2010

Es sorprendente como la palabra te fundamenta cada etapa de nuestras vidas como lo menciona en el artículo. CADA UNO COSECHA LO QUE SIEMBRA, de verdad no podemos esperar lo mejor cuando andamos en pecado, gracias a Dios que es dueño de los corazones y puede dar entendimiento para estas situaciones difíciles, el ve nuestro dolor por el pecado y sabe las actitudes que tomamos para estas, es hermoso saber estas verdades.
MRC

JOse

05. Apr, 2010

este mensaje solo se llevaria a cabalidad si todo aquel, lo practicara.

JOse

05. Apr, 2010

a lo que me refiero que es de que hay alguien que pueda testificar mas sobre este tema.para darnos algunas pautas sobre como uno puede manejar este tema.

Deja tu respuesta