De maldición a bendición: Un curso en la Escuela de Dios

Publicado en 13. Jan, 2009 por en Devocionales de Libertad

Y Jehová tu Dios te convirtió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba”. Deuteronomio 23:5b

Estuve en un tiempo de preparación difícil para los planes y propósitos que Dios tenía en su corazón, para m vida, incluso antes de que yo naciera. Como hijos de Dios, debemos ser entrenados y equipados con entendimiento y sabiduría; pero puede ser que muchas veces no comprendamos “La Escuela de Dios”.

Mis clases duraron quince años en un ambiente familiar intenso y difícil para mí y para mis hijos. Pero después de esa vida, y en muchas formas, incluyendo a Libres en Cristo, aprendí que tenía un destino y un propósito en Dios, que había estado obstaculizado. El Señor me liberó, y el Espíritu Santo abrió mis ojos a las malas elecciones y maldiciones generacionales en las que me ví envuelta y cautiva. Dios me rescató enseñándome a clamar la sangre de Jesús sobre mi vida y la de mis hijos, sobre las maldiciones generacionales que nos habían arrastrado al pecado y a la oscuridad.

En mi camino hacia la libertad y la pureza, Dios me ha dado fuerza para levantarme contra los viejos recuerdos y los pensamientos nocivos; para resistir los ataques descarados del enemigo. Sus lecciones en esta escuela incluyeron enseñarme a orar, a adorarlo y a leer Su Palabra, a pesar de las presiones que pudiera sentir para dejar de hacerlo, o de regresar al pasado. Poco a poco Dios comenzó a cambiar las maldiciones en bendiciones. Me condujo a la libertad por la que Jesucristo pagó con Su obra redentora en la cruz.

Podemos encontrarnos en una escuela muy intensa para avanzar, pero el Señor se especializa en cambiar la maldición en bendición. Él puede sacar bendiciones de las situaciones más negras. El tiempo de preparación en la escuela del Espíritu Santo no es en vano; todo lo que el enemigo hizo con la intención de dañar o destruir, Él lo puede cambiar en bendición.

Señor, algunas de las lecciones que estoy aprendiendo ahora me son difíciles. Pero ya no estoy en la disposición de dar marcha atrás; deseo que toda la destrucción que pude acarrear a mi vida a través del pecado y de mis decisiones erróneas, sea cambiado por la obra de tu Espíritu Santo, en bendición para mí y para mi familia. Te agradezco una vez más por Tu sangre, y por el tiempo que has empleado en formarme de nuevo. Amén.

2 Comentarios

neto

21. Jan, 2009

Esta entrada tiene un valor especial para mí, pues yo también pasé varios años en esta escuela, aunque en ese tiempo solo lo veía como desesperanza.

Ahora sé que cada recuerdo y cada dolor, fueron tareas de estos cursos, y que pude salir aprobado, y ahora comparto lo aprendido con otros… :)

Esta es la Universidad del cielo, hace diez años estoy matriculada en ella y el Señor Jesùs a Través de su Santo Espìritu, me ha enseñado muchas cosas, de tal forma que todo lo escrito anterior o sea todas las enseñanzas leidas aquí ahora tienen sentido, vamos alcansando un nivel espiritual màs alto. todo lo anterior es verdad.

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